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Recursos internos

Todos traemos, incorporado de serie, una gama de recursos basados en nuestras capacidades innatas. Sí, exacto. Capacidades que nos acompañan desde que vinimos a este mundo. Que poníamos en juego con absoluta soltura cuando éramos pequeños pero que hemos ido relegando a lugares más sombríos de nuestro interior hasta condenarlas al más absoluto ostracismo en la adultez. Sin embargo, queramos o no, están ahí, latentes, a la espera de ser requeridas por tu esencia, no por tu ego.

In search of great idea

¿Qué son los recursos internos?

Cuando hablamos de recursos internos, nos referimos a una cantidad de aspectos tales como habilidades, fortalezas, rasgos de mi personalidad que me hacen ser único, que no especial, y que se fundamentan en mis valores, en mi forma de ver el mundo, en cómo gestiono mis emociones, en mi diálogo interior y en un largo etcétera que me hace ser quien soy.

¿Dónde están mis recursos ahora?

El problema viene cuando nos sentimos bloqueados, carentes de todo recurso. Inmersos en una inercia sin significado donde apenas te sientes capaz de diferenciarte, de manifestar tu singularidad; aquellas capacidades que te hacían único cuando eras pequeño. Todo ocurre por un fenómeno de desconexión. Según vamos creciendo nos vamos alejando, disociando del niño que éramos, ese que, de forma natural, expresaba lo que sentía y se exponía sin miedo a la censura. El condicionamiento social provoca la separación y el aislamiento de esa esencia. En mayor o menor medida queda relegada; en algunos casos olvidada por años y sustituida por un ego que en su momento tuvo su utilidad pero que ahora se ha convertido en un lastre que te impide ver la realidad y adaptarte con éxito a ella.

¿Cómo recuperar la capacidad de usar nuestros recursos?

Para desplegar nuestro abanico de recursos internos. debemos poner el foco en nuestro desarrollo personal. Esto requiere parar y mirar hacia adentro. Sí, a veces resulta doloroso. Pero esta visión puede entrenarse para realizarla de un modo apreciativo y constructivo, y no desde la crítica, el juicio o el auto sabotaje. La otra opción es seguir aguantando el sufrimiento que te provoca la desconexión que existe ente tu imagen social y la verdadera esencia de tu ser. La cuestión aquí es: ¿adónde te lleva eso? Exacto, a ningún sitio más allá de la frustración y de una vida carente de significado.

  • La primera sugerencia es obvia: autoconocimiento. Piénsate, reflexiona sobre tus fortalezas, tus puntos de mejora, tus pasiones, tus valores personales
  • Mantén un espíritu de aprendiz. Busca oportunidades de aprendizaje en esas áreas donde sabes que necesitas mejorar. Tú lo sabes. Ponte manos a la obra. Sin excusas.
  • Potencia y desarrolla tus habilidades. Sobre todo aquellas que sean más relevantes para la consecución de tus metas, sueños y aspiraciones,

”No pidas menos problemas, desarrolla más habilidades para enfréntenlos con éxito. Los problemas nunca desaparecen.”

Jim Rohn

  • Cultiva la resiliencia. Aprende a adaptarte y a recuperarte de los desafíos y obstáculos que la vida ponga en tu camino. Porque siempre hay algún contratiempo. Siempre.
  • Gestiona adecuadamente tus emociones. Aprende a identificarlas y a transitar por ellas de manera saludable y potencia dora.
  • Dedica tiempo a tu auto cuidado, desde cómo te hablas a lo que comes. Descanso, ejercicio, hábitos saludables… Prioriza tu bienestar físico, mental y emocional porque todo suma para poner en juego la esencia de tu ser.
  • Construye relaciones significativas para ti, para los valores que sostienen tu forma de ver la vida. Las relaciones interpersonales satisfactorias son imprescindibles para que nos sintamos confiados y cómodos a la hora de expresarnos y mostrarnos cómo realmente somos, que es, en esencia, el lugar desde donde poder manifestar todo nuestro potencial.

Conclusión

Como siempre te digo, esta es mi visión. Una forma de verlo basada en mi experiencia personal y profesional. Verificada por mí. Ahora te toca a ti. Si realmente quieres, lo harás, pasarás a la acción. Si quieres pero crees que no puedes es porque todavía tus excusas pesan más que tus sueños. Pero no te desanimes, mantén un diálogo interior afable y considera la ayuda de un entrenador que te impulse en ese sentido. Estamos llenos de posibilidades, actívate y disfruta del regalo de tu vida.

Palabra de coach, Miki.

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