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Preparación mental para un emprendimiento de éxito

Si no puedes sacar de tu cabeza esa idea de negocio, esto te va a interesar.

¡¡Entrada actualizada a 16/10/25!!

Claves:

  • Definición de «mentalidad emprendedora» y beneficios.
  • Fomentar la autoconfianza y la gestión del miedo al fracaso.
  • Desarrollar, a través de técnicas especificas (brainstorming, SCAMPER, design thinking, etc.) la creatividad y la innovación.
  • Por último, realizar una planificación SMART enfocada a la toma de acciones.
Si deseas profundizar en este conocimiento, el próximo jueves 6 de noviembre comenzamos un taller online de tres sesiones (tres jueves seguidos).
Inscríbete ya antes de perder tu plaza. Máximo de 10 alumnos en sala.

Hoy te recomiendo la lectura de «Vivir sin Jefe», de Sergio Fernández, imprescindible si estás pensando en emprender. https://www.amazon.es/Vivir-Empresa-Sergio-Fernández-López

Cuando dudes entre hacer y no hacer, siempre hay que elegir hacer, aun a riesgo de fracasar. Si esto ocurre, al menos obtendremos el aprendizaje.

Alejandro Jororowsky

Inversión del taller 60 €, 10% de descuento para suscriptores.

Contacta en hola@mikivazquez.com y avanza hacia tus metas!

Palabra de coach, Miki

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Las cuatro dimensiones… de la felicidad

Claves universales para una experiencia de vida (más) feliz

Todos sabemos que la Felicidad es un estado emocional positivo que se caracteriza por sentimientos de satisfacción, bienestar y plenitud. Es importante recordar que es una experiencia subjetiva, que varía de persona a persona y, por tanto, lo que hace felices a unos no tiene porqué coincidir con lo que pueda hacer felices a otros. Así de simple.

Se puede definir como una sensación de paz interior y de alegría de vivir, fruto de momentos específicos o breves y, también, de una satisfacción inespecífica y general con el hecho de estar y sentirte vivo. Lo que vengo a denominar EEB (estado emotivo basal); que no es más que tu estado emocional común, el que tienes la mayor parte de tus días.

Las cuatro dimensiones de la felicidad

  • Emocional: Incluye sentimientos de bienestar, alegría, gratitud, confianza… que experimentamos a lo largo de nuestro día a día.
  • Cognitiva: Es el sentido de satisfacción que tienes con la vida, es la percepción de que tus metas se alinean con tus valores y deseos.
  • Relacional: Es la felicidad que te proporciona una vida con relaciones significativas y conexiones sociales positivas.
  • Propósito: Es el sentimiento de estar alineado con algo mayor que uno mismo. Algo que te trasciende. Puede ser un propósito personal, profesional, espiritual o una mezcla de todos a la vez. Esta dimensión de la felicidad contribuye profundamente a tu bienestar porque aporta significado a tu ser y también a tu hacer.

«No es lo que te sucede lo que importa, sino cómo reaccionas a aquello que te sucede.»

Epicteto

Como casi todo en la vida, se trata de encontrar cada uno su equilibrio entre disfrutar de una experiencia de vida feliz en el presente, sintiendo que tienes un propósito, una dirección a largo plazo. Al estar vinculada a tus emociones no es un estado constante y sí una experiencia que fluctúa y evoluciona.

Conclusión

Según los estudios más serios sobre el tema, hasta un 30% de tu felicidad está en tus manos. Es decir, puede entrenarse y con ese entrenamiento puedes modificar y mejorar tu experiencia vital para hacer de tu existencia una realidad más satisfactoria. Profundizar en nuestro autoconocimiento, auto aceptación y mejorar nuestra actitud ante los desafíos de la vida, es determinante para disfrutar de una vida (más) feliz.

¡Feliz día!

Palabra de coach, Miki

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Dichosos propósitos

Pilares de un buen propósito

Tras el regreso vacacional, la mayoría de los mortales ya nos hemos incorporado a nuestras rutinas laborales, llega el momento de dedicar un tiempo de reflexión a planificar lo que queda de año y gran parte del año próximo.

Mi sugerencia, basada en mi experiencia y en mi conocimiento, sería realizar esta planificación al regreso de las vacaciones, con las pilas cargadas, la mente despejada y la agenda todavía sin colapsar. En mi opinión es un error aguardar al cambio de año, muy común en los países latinos, para auto-bombardearnos con promesas de todo tipo a cual más complicada de cumplir.

«Nada contribuye tanto a tranquilizar la mente como tener un propósito estable, un punto donde el alma pueda fijar su visión.”

Mary Shelley

Un buen propósito debe cumplir unos requisitos mínimos.

  • Es prioritario y fundamental que tu propósito dependa exclusivamente de ti. Si depende de terceras personas, del azar, etc. No vas por buen camino.
  • Debe ir de la mano de lo que amas, de aquellas actividades que realizarías sin fijarte en el reloj.
  • Es muy conveniente que ya poseas o puedas desarrollar habilidades relacionadas con tu propósito.
  • Si hablamos de actividades económicas, no puedes olvidar que ese propósito tiene que darte para pagar tus facturas.

Recuerda siempre que nuestro grado de satisfacción con lo que hacemos depende más de la propia actitud que de factores externos. Aunque parezca obvio, es bueno reseñar que si no trabajas en ti y en tu propio propósito, acabarás haciéndolo para el propósito de otros.

¿Y tú, ya tienes claro tu propósito?

Si deseas profundizar en este tema o averiguar si ese propósito que tienes en mente es viable para ti, no dudes en contactar. La toma de contacto, tu primera sesión -en persona o vía online- siempre es gratuita.

¡Buen propósito!

Palabra de coach, Miki.

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Esclavo de mis creencias

Lo que crees es lo que creas

Nuestras creencias atraen, como imanes, experiencias alineadas con ellas. Esto es un axioma en el mundo del desarrollo personal. Si te cuesta verlo, si tienes dificultades en reconocer que esto puede ser así, es por una sencilla razón: tienes una mentalidad fija. Pero no hay que alarmarse, este particular también puede modificarse con trabajo constante en uno mismo, la motivación oportuna para no rendirse en el intento y una estrategia adecuada de implementación. Tú mismo comprobarás que puedes pasar de una mentalidad fija a una mentalidad de crecimiento

La clave de las creencias, como en todo, es ser conscientes de ellas. Para ello, con un simple ejercicio de estar atentos a cómo nos expresamos cuando hablamos de nosotros mismos, por ejemplo, es suficiente para comprobar su efecto. Cuando te sorprendas con un : » yo soy así» o «es que yo soy muy torpe», y frases del mismo estilo, ten por seguro que estás bajo los efectos de creencias -en este caso- limitantes.

¿Qué son las creencias?

Son ideas marco de qué cosas son importantes en la vida, cómo debemos ser para conseguir eso que consideramos importante, qué tenemos que hacer para alcanzarlo, y un largo etcétera. El problema es que, en muchas ocasiones, esas creencias han sido añadidas, de manera postiza o impuesta sin tener demasiado en cuenta nuestros valores y nuestra filosofía vital. Cuando somos pequeños solemos aceptarlas sin problema, damos por hecho que eso es así. Pero cuando pasan los años, percibimos un malestar interno que no es más que el desajuste entre esas creencias y nuestros valores vigentes en la actualidad.

La cuestión es que las creencias limitantes o negativas atraen experiencias negativas y las creencias enpoderantes o positivas, como no puede ser de otro modo, atraen experiencias positivas que nos potencian. Los tres grandes grupos de creencias que debemos de auditar de vez en cuando son:

  • Las creencias sobre uno mismo
  • Las creencias que tenemos sobre los demás
  • Las creencias que tenemos sobre la vida

Revisa tu interpretación de lo que te ocurre. No vemos la vida tal como es sino tal como somos. Ten en cuenta esto a la hora de enjuiciar algo.

Si deseas saber más sobre creencias, cómo potenciar las positivas y cómo detectar y transformar las negativas, contacta y estaré encantado de tener una primera sesión gratuita donde corrobores -con tu experiencia- lo que aquí has leído.

Palabra de coach, Miki.

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Recursos internos

Todos traemos, incorporado de serie, una gama de recursos basados en nuestras capacidades innatas. Sí, exacto. Capacidades que nos acompañan desde que vinimos a este mundo. Que poníamos en juego con absoluta soltura cuando éramos pequeños pero que hemos ido relegando a lugares más sombríos de nuestro interior hasta condenarlas al más absoluto ostracismo en la adultez. Sin embargo, queramos o no, están ahí, latentes, a la espera de ser requeridas por tu esencia, no por tu ego.

In search of great idea

¿Qué son los recursos internos?

Cuando hablamos de recursos internos, nos referimos a una cantidad de aspectos tales como habilidades, fortalezas, rasgos de mi personalidad que me hacen ser único, que no especial, y que se fundamentan en mis valores, en mi forma de ver el mundo, en cómo gestiono mis emociones, en mi diálogo interior y en un largo etcétera que me hace ser quien soy.

¿Dónde están mis recursos ahora?

El problema viene cuando nos sentimos bloqueados, carentes de todo recurso. Inmersos en una inercia sin significado donde apenas te sientes capaz de diferenciarte, de manifestar tu singularidad; aquellas capacidades que te hacían único cuando eras pequeño. Todo ocurre por un fenómeno de desconexión. Según vamos creciendo nos vamos alejando, disociando del niño que éramos, ese que, de forma natural, expresaba lo que sentía y se exponía sin miedo a la censura. El condicionamiento social provoca la separación y el aislamiento de esa esencia. En mayor o menor medida queda relegada; en algunos casos olvidada por años y sustituida por un ego que en su momento tuvo su utilidad pero que ahora se ha convertido en un lastre que te impide ver la realidad y adaptarte con éxito a ella.

¿Cómo recuperar la capacidad de usar nuestros recursos?

Para desplegar nuestro abanico de recursos internos. debemos poner el foco en nuestro desarrollo personal. Esto requiere parar y mirar hacia adentro. Sí, a veces resulta doloroso. Pero esta visión puede entrenarse para realizarla de un modo apreciativo y constructivo, y no desde la crítica, el juicio o el auto sabotaje. La otra opción es seguir aguantando el sufrimiento que te provoca la desconexión que existe ente tu imagen social y la verdadera esencia de tu ser. La cuestión aquí es: ¿adónde te lleva eso? Exacto, a ningún sitio más allá de la frustración y de una vida carente de significado.

  • La primera sugerencia es obvia: autoconocimiento. Piénsate, reflexiona sobre tus fortalezas, tus puntos de mejora, tus pasiones, tus valores personales
  • Mantén un espíritu de aprendiz. Busca oportunidades de aprendizaje en esas áreas donde sabes que necesitas mejorar. Tú lo sabes. Ponte manos a la obra. Sin excusas.
  • Potencia y desarrolla tus habilidades. Sobre todo aquellas que sean más relevantes para la consecución de tus metas, sueños y aspiraciones,

”No pidas menos problemas, desarrolla más habilidades para enfréntenlos con éxito. Los problemas nunca desaparecen.”

Jim Rohn

  • Cultiva la resiliencia. Aprende a adaptarte y a recuperarte de los desafíos y obstáculos que la vida ponga en tu camino. Porque siempre hay algún contratiempo. Siempre.
  • Gestiona adecuadamente tus emociones. Aprende a identificarlas y a transitar por ellas de manera saludable y potencia dora.
  • Dedica tiempo a tu auto cuidado, desde cómo te hablas a lo que comes. Descanso, ejercicio, hábitos saludables… Prioriza tu bienestar físico, mental y emocional porque todo suma para poner en juego la esencia de tu ser.
  • Construye relaciones significativas para ti, para los valores que sostienen tu forma de ver la vida. Las relaciones interpersonales satisfactorias son imprescindibles para que nos sintamos confiados y cómodos a la hora de expresarnos y mostrarnos cómo realmente somos, que es, en esencia, el lugar desde donde poder manifestar todo nuestro potencial.

Conclusión

Como siempre te digo, esta es mi visión. Una forma de verlo basada en mi experiencia personal y profesional. Verificada por mí. Ahora te toca a ti. Si realmente quieres, lo harás, pasarás a la acción. Si quieres pero crees que no puedes es porque todavía tus excusas pesan más que tus sueños. Pero no te desanimes, mantén un diálogo interior afable y considera la ayuda de un entrenador que te impulse en ese sentido. Estamos llenos de posibilidades, actívate y disfruta del regalo de tu vida.

Palabra de coach, Miki.

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Conflictos

Estamos rodeados de conflictos externos en el desempeño de nuestros distintos roles prácticamente durante todo el día. Eso sin contar con los conflictos internos que vamos arratrando como una pesada losa que lastra nuestra comunicación intra e interpersonal.

¿Quién no está preocupado en menor o mayor medida por algún conflicto en su vida? Y está claro que tratar de evitarlo no es la solución adecuada -eso no hará que desaparezca-, es más, si tomas la errónea decisión de mirar hacia otro lado, ¿que ocurriría si el conflicto empeorase, trascendiera a un nivel superior? Podríamos convertir esa situación en algo más serio, incluso irreversible.

Partamos de una idea básica: el conflicto no deja de ser la existencia de dos -o más- puntos de vista contradictorios que entran en contacto. Es decir, dos o más personas que tienen una percepción de la realidad diferente sobre un asunto en particular. ¿Cómo ordenar un armario o una habitación? ¿Cómo enfocar una tarea en equipo? ¿De qué forma priorizar los procesos en un entorno laboral? Etc., etc.

Es sencillamente imposible que todos estemos de acuerdo en todas aquellas interacciones que ejecutamos y compartimos con otros. Esta es una premisa básica. Entonces, si damos por hecho que «el otro» no tiene por qué pensar igual que yo, ¿qué activa el conflicto? ¿cuál es su principal resorte?

La primera causa, siempre, es la falta de comunicación. La comunicación requiere esfuerzo, tiempo, intención en el lenguaje, mente abierta, humildad y escucha activa. Si escuchamos con atención al otro intentando no juzgar su argumento, encontraremos, sin duda, los motivos subyacentes que avalan su postura. Esto nos facilita un grado de comprensión al que quizás no hayamos llegado anteriormente desde nuestra propia e inmóvil postura. Tratar de comprender no es compartir, ni mucho menos justificar. Pero sí abre otros caminos que pueden enriquecer los intereses de los protagonistas y te brinda la oportunidad de crecer como persona por dentro y también por fuera, esto es, en el rol que desempeñes en ese entorno conflictivo.

¿Qué no debo hacer ante un conflicto?

Huir del conflicto solamente te llevará a cronificarlo y potenciarlo. No funciona.

También podemos utilizar nuestra fuerza (posición, rol, poder). Suele acabar rápidamente con el conflicto pero provoca ruptura de comunicación y resentimiento. Lo normal en estos casos es que el conflicto surja con un mayor potencial más adelante.

Ceder siempre. Esta postura puede generar que te asignen el rol de débil y no se tenga en cuenta tu opinión o pierda peso en futuras ocasiones. Con humildad y asertividad debemos defender nuestra posición. Alguna vez está genial, no siempre.

«La diferencia entre un obstáculo y un escalón es el lugar desde dónde enfoco el asunto.»

Miki Vázquez

¿Cuál es la solución más adecuada?

Construir, entre los integrantes del conflicto, un espacio neutral donde poder exponer las necesidades e intereses de cada uno. Cada parte describe una necesidad y ambas trabajan para crear un marco donde pueda ser satisfecha. Así, paso a paso con cada uno de los inereses de las partes.

Parece fácil, pero no lo es. Porque para llegar hasta ahí, necesitamos realizar un trabajo previo con nosotros mismos. Es sumamente importante que estemos limpios de prejuicios, que tengamos voluntad de entender el conflicto: ¿por qué se ha producido?, de comprender nuestra posición dentro de él: ¿cuál es mi papel en este asunto? ¿cómo me hace sentir esto? y de entender al otro: ¿cómo entiende la otra persona el conflicto? ¿cómo se siente con esto?

Todo esto requiere una visión serena, confiada y abierta en posibilidades de solución y en oprtunidades de mejora. Marcarse un objetivo SMART que enriquezca la relación es un primer paso en la dirección adecuada.

Como siempre, esta es mi visión, un esbozo ya que este tema es mucho más profundo. No te lo creas, verifícalo con tu experiencia. El conocimiento no se convierte en sabiduría hasta que lo ponemos en práctica.

Si necesitas ayuda como individuo o en tu organización para gestionar conflictos de manera enriquecedora y productiva, no dudes en contactar. Solo llegas antes, pero acompañado llegarás más lejos.

Palabra de coach, Miki

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Insight

¿Qué es un Insight en Coaching?

En coaching el término insight se refiere a un momento de percepción profunda, de comprensión clara que surge durante una sesión. Es un «darse cuenta de». Es un instante en que el cliente toma conciencia de algo, adquiere una nueva -y desconocida hasta entonces- forma de ver, de captar, de comprender, de darle significado a una situación o problemática que, hasta ese momento se le atascaba. Es un descubrimiento, una verdad revelada oculta hasta ahora a sus ojos. Es el ¡Eureka! de Arquímedes, un ¡zasca! a nuestra soberbia intelectual y a nuestro ego.

¿Para qué sirve el Insight?

Nos ayuda a tener una mayor conciencia de nosotros mismos y de nuestra realidad, nos muestra los patrones de pensamiento que modelan nuestras acciones, nos revelan creencias limitantes que nos impiden tomar decisiones más acertadas ante los obstáculos o problemas que plantea la vida diaria. Desencadena una positiva reestructuración en nuestra forma de ver y de pensar el mundo y a nosotros mismos. La consecuencia más evidente es la reinterpretación de lo que nos sucede y esto abre un abanico de posibilidades respecto a nuestra forma de responder y, por tanto, de llegar a soluciones más efectivas antes ocultas

¿Cómo llegamos al Insight en coaching?

En coaching utilizamos diversas herramientas y técnicas para ayudar a los clientes a alcanzar insights. El principal instrumento son las preguntas poderosas, ejercicios de reflexión, el análisis de valores, la retroalimentación constructiva y la visualización. El objetivo es la autoexploración y la toma de conciencia de nuestros esquemas cognitivos, patrones de pensamiento y creencias limitantes que generen nuevos aprendizajes y perspectivas que conduzcan a insights significativos.

El insight llega habitualmente de forma no consciente y de manera repentina. Todo ello hace que el individuo perciba que se le ha revelado una verdad que permanecía oculta a su forma de ver el mundo lo que le induce a ampliar su conciencia sobre el mundo y sobre sí mismo. La consecuencia inmediata es disponer de un mayor número de recursos para enfrentar problemas, tomar mejores decisiones, desechar creencias limitantes, aprovechar más eficazmente las  oportunidades presentadas, etc.

Observa este ejemplo:

¿Por qué razón los números están dispuestos en este orden?

0, 5, 4, 2, 9, 8, 6, 7, 3, 1.

Díficil de ver, ¿verdad? Con la ayuda de un coach que te facilite los aprendizajes oportunos, llegas a la comprensión del problema. Simplemente plantea la pregunta en otros términos:

¿Por que razón estas palabras están ordenadas de este modo?

Cero, cinco, cuatro, dos, nueve, ocho, seis, siete, tres, uno.

¡Exacto! Hay tienes tu insight.

Conclusión

Quizás, detrás de ese objetivo que no llegas a materializar, hay un insight que aún no te ha sido revelado. El autoconocimiento y la facilitación de aprendizajes a través de la autoexploración guiada son, sin duda, el camino más corto y más eficaz para lograrlo. Si deseas conseguir un objetivo que se te atasca, no dudes en contactar, la primera sesión es gratuita. Así podrás verificar lo que has leído aquí y no creerte nada sin que pase por el filtro de tu experiencia. ¡Actívate!

Palabra de coach, Miki.

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Miedo, manual de uso

Lo primero es aclarar que este artículo está basado en mi experiencia personal y profesional como coach. Es mi visión de cómo ayudar a enfrentar, a gestionar mejor el miedo, pero siempre desde la perspectiva del coaching. Aquí no hablamos de fobias ni de estados prolongados de ansiedad. Estas son patologías que deben ser tratadas por el profesional adecuado.

Mi misión es facilitarte que generes un cambio en tu forma de ver esta emoción. Cómo ves y cómo sientes ese malestar, esa incomodidad, esa pérdida de control que provoca en ti la emoción del miedo y que te impide conseguir tus objetivos marcados: ser más asertiv@, confrontar la opinión de tu jefe, hablar en público, emprender un negocio y un largo etcétera. Por último decirte que lo más importante aquí es que si crees que algo de esto puede ayudarte, no te lo creas sin más, verifícalo con tu experiencia. Hazlo.

¿Qué es el miedo?

Dicho esto, comencemos por saber qué hay tras esta emoción que tanto juego da en consultas de coaching, de psicólogos, en la industria del entretenimiento y, como no, en la industria farmacéutica. El miedo es una emoción básica o primaria como también lo son la alegría, la sorpresa, la tristeza, el asco o la ira. Todas las emociones primarias tienen una función adaptativa y un fin evolutivo. ¿Qué significa esto? Pues que sirven para hacernos más operativos en el mundo en que vivimos salvaguardando la protección del individuo y de su especie.

Son universales, es decir, se manifiestan en todas las culturas. Otra curiosidad es que tienen una expresión facial y corporal determinada.

El miedo se activa ante la percepción real o imaginaria de determinados estímulos que consideramos que amenazan o podrían amenazar nuestro bienestar físico o psicológico. Fijaros bien en los términos utilizados: «consideramos», aquí el abanico de percepciones subjetivas es infinito, o «podrían amenazar», a veces ocurre -muchas veces- que el estímulo aún no se ha producido pero nuestra reactividad va por delante y sentimos psicológica y fisiológicamente igual que si ya nos hubiera ocurrido el hecho/estímulo que desencadena la emoción.

¿Qué ocurre cuando sentimos miedo?

Se acelera el ritmo cardiaco, sudoración, dilatación de pupilas, palidez, tensión del tono muscular que, en casos extremos, puede provocar agarrotamiento de los mismos, lo que conocemos como «quedarse paralizado». Todo forma parte de una respuesta adaptativa que nos prepara para la huida/evitación o el enfrentamiento. La palidez facial, por ejemplo, se debe a que el SNA (sistema nervioso autónomo o involuntario) desvía más cantidad de flujo sanguíneo a las extremidades por si tenemos que correr, luchar…

Cuando nos sentimos bajo el yugo del miedo perdemos la capacidad de procesar los pensamientos adecuadamente experimentando una sensación de pérdida de control y de predicción de la situación. Esto genera malestar, confusión e inseguridad.

¿Cómo enfrentar el miedo desde la perspectiva del coaching?

Partiendo de un objetivo SMART, esto es: específico, medible, alcanzable, realista y acotado en el tiempo, vemos un caso concreto, por ejemplo, pedirle a tu jefe un aumento de sueldo. Pues realizamos, a través de la mayéutica, un ejercicio para facilitar la autoexploración reflexiva. ¿Esto qué significa? Se trata de evaluar, a la par de hacer consciente las siguientes premisas: el compromiso con el objetivo, las creencias que te encadenan a la situación actual y el modelo mental que rige tu actitud y comportamiento. Es muy importante que la declaración del objetivo se haga en positivo, es decir: «lo que sí quiero» en lugar de declarar lo que no quiero. Declarar «no tener miedo a la hora de pedir un aumento», no es un objetivo adecuado. Aunque nos lo repitamos 50 veces antes de acudir a nuestro jefe a solicitárselo, el miedo estará siempre presente. Debemos incidir en nuestra confianza, nuestra seguridad, nuestros méritos contrastados, nuestra impecable trayectoria… Debemos poner el foco sobre lo que sí queremos. Queremos tener coraje, determinación, confianza para pedir nuestro merecido aumento. Siempre que piensas en términos de no tener miedo estas poniendo el foco en el miedo y eso disminuye muchísimo tus posibilidades de éxito. La pauta recomendable sería:

  • modifica la relación que, hasta ahora, has mantenido con el miedo: legitímalo, está ahí para ayudarte, es tu aliado.
  • se más consciente de cuándo ocurre y por qué; qué tienen en común las diferentes situaciones donde lo identificas.
  • con el trabajo anterior ya hecho, atrévete a buscar una pausa para responder desde tus recursos/capacidades y dejar de ser tan reactivo. Siéntete merecedor de ello.
  • incrementa tus niveles de confianza y seguridad con una progresiva exposición o desafíos de mayor nivel.
  • busca la ayuda de un coach que te facilite estos aprendizajes porque todo esto puede entrenarse.
  • por último, estudia el contexto de la situación concreta, petición de aumento de sueldo. Te sientes preparado, ¿cuál es el mejor momento? Ahí esta tu oportunidad. Si la dejas pasar se perderá o la tomará otro. Da el paso. Los beneficios que obtienes al enfrentar ese miedo son mucho más que unos cuantos euros -que esta genial- más al mes, es algo que te hace más grande por dentro y que se acaba percibiendo desde fuera. Verifícalo.

Conclusión

Utiliza el miedo para conocerte un poco mejor. Observa cómo te afecta y que relación mantienes con él, identifica las causas, ponles nombre para poder trabajar sobre ellas. Mi recomendación es hacerlo siempre desde un lugar amable y positivo: desde la curiosidad, la sorpresa, el amor propio y, por supuesto, desde el amor que sientes por tus seres queridos. Nunca desde la crítica y la hostilidad hacia uno mismo. Y no olvides nunca que el miedo es tu aliado y que puede ayudarte a ser mejor persona cada vez que lo enfrentas.

Palabra de coach, Miki